Guía para el correcto etiquetado

Los autoadhesivos se definen como aquellos pegamentos capaces de adherirse en un amplio tipo de superficies, consiguiendo un elevado grado de adhesión y cohesión del adhesivo sobre el sustrato en pocos segundos únicamente aplicando presión sobre el propio adhesivo.

Los autoadhesivos también son conocidos como adhesivos PSA, de las siglas inglesas Pressure Sensitive Adhesive, que traducido al castellano significa adhesivos sensibles a la presión. Todos los autoadhesivos o adhesivos PSA se caracterizan porque:

La presión a la que se debe someter el adhesivo PSA, es la presión mínima promedio que una persona puede aplicar con el conjunto de los dedos de la mano a la etiqueta sobre la superficie del material a aplicar ya que en muchos casos, la adhesión será manual y los equipos de aplicación pueden manejar presiones iguales o mayores a las de una persona.

Los valores de presión sobre cm² de una etiqueta autoadhesiva son alrededor de 0.1 a 0.5 kg por cm² en menos de un segundo.

Forma de aplicación manual

El verde es el adhesivo sobre la superficie y el área amarilla es el adhesivo que fue sometido a presión.